de Alemania

Bratkartoffel... clásicas y siempre bienvenidas

Las patatas son el acompañamiento en cada mesa. Las patatas las comen de todas las formas, cocidas, en puré, fritas, rellenas... Y he de decir que la mejor tortilla de patatas que he hecho en mi vida fue gracias a las patatas que acababa de coger de la tierra y a los huevos de las gallinas que había en la granja donde trabajaba en Krogaspe, al norte del país. Ese plato a pesar de ser sencillo tiene su truco.

CS: Cuchara sopera. CP: Cuchara pequeña

Necesitamos para 4 personas:

600 gr. de patatas pequeñas y frescas.

6 CS de aceite.

½ Cp de semillas de comino.

Pimienta y sal.

Preparamos las patatas

El día anterior, se lavan las patatas y se ponen a calentar en agua templada con sal unos 20 minutos despacio y a fuego mediano bajo para que no se rompan. Le quitamos el agua y las ponemos un minuto al fuego para que se termine de evaporar el agua. Les quitamos del fuego, esperamos a que se enfríen un poco y las pelamos aún calientes. Las ponemos en un recipiente y las dejamos enfriar lentamente hasta el día siguiente.

 

¡A cocinar!

Cortar las patatas en círculos de unos 5 mm de ancho. Calentar el aceite y dejarlas en el fuego hasta que tomen un color tostado. Les damos una vuelta, añadimos las semillas de comino y salpimentamos. ¡No se deben mover mucho para que no se rompan!

Etiquetas: vegano